Pero, finalmente mi adicción es tanta que término bebiendo aquella cosa líquida oscura,
sin cuerpo y olor.
Tan esencial por las mañanas es la cafeína para mi, así como un beso tuyo. Ambas cosas no tienen cura. Sí se acaba el café, si tu no estás sufro por igual; entonces comienzo a temblar, a fumar y sucede que adquiero cierta psicosis...